Desde El Interior

El cartel cuenta cómo una espiritualidad brota desde adentro y se expande hacia el mundo. Lo central es un tarro de cristal transparente que representa la vida interior de cada persona: contiene tierra fecunda y una semilla dorada en forma de corazón. Esa semilla representa Madre Amalia y el carisma que transmite.

De esa semilla crece un diente de león —una planta que conecta con la ruralidad y los orígenes de la Congregación—. Sus flores salen del tarro hacia afuera. Un alumno sopla y dispersa las semillas. Cada una lleva consigo una virtud: alegría, confianza, sencillez, acogida, perdón y ayuda.

La idea central: cuando lo que nace dentro de nosotros está lleno de Dios, se convierte en una fuerza que transforma. El viento que mueve las semillas es el Espíritu Santo, lo que nos impulsa a compartir este mensaje.

Y todo se resume en una frase de Madre Amalia que da sentido al cartel:

 

«Las pequeñas virtudes son granitos de arena que el amor convierte en granos de oro.»